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Obesity programmed mice are rescued by early genetic intervention

Por - diciembre 7, 2012

Por Mario Perelló (IMBICE, CONICET)

¿Qué expectativas de adelgazamiento posee un individuo obeso?, ¿Puede la re-expresión de un único factor ausente en el cerebro completamente revertir la obesidad de una persona?, ¿Cuan elásticos son los circuitos hipotalámicos en su capacidad de controlar las variaciones del peso corporal? El preocupante aumento de los índices de obesidad en el mundo y en la Argentina urge a encontrar respuestas a preguntas como estas. Un estudio reciente de investigadores de la SAN, publicado en la prestigiosa revista The Journal of Clinical Investigation (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23093774), abordó esta problemática utilizando un sofisticado modelo de ratones genéticamente modificados. Las investigaciones fueron realizadas por la Dra. Viviana Bumaschny, investigadora en el Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (INGEBI-CONICET) y docente de la Fac. Medicina-UBA, y dirigidas por el Dr. Marcelo Rubinstein (INGEBI-CONICET y Fac. Cs. Exactas y Naturales, UBA (http://www.ingebi-conicet.gov.ar/dr_rubinstein.php) junto al Dr. Malcolm Low, de la Universidad de Michigan. El Dr. Rubinstein es un experto reconocido mundialmente por sus estudios sobre los circuitos cerebrales que regulan el apetito y las adicciones y ha sido uno de los pioneros en el país en la utilización y generación de ratones genéticamente modificados. El reciente trabajo se focalizó en el estudio de las neuronas hipotalámicas que producen proopiomelanocortina (POMC), el precursor de varios péptidos con actividad anorexigénica. Para el estudio, los investigadores generaron ratones deficientes del gen de POMC en las neuronas hipotalámicas, pero con la particularidad de que su expresión puede ser reactivada a través de la regulación de un “interruptor” genético el cual puede ser “encendido” mediante la acción de la enzima cre-recombinasa inducida por tamoxifeno. De esta manera, los investigadores pudieron elegir la ventana temporal en la cual re-activar la expresión hipotalámica de POMC mediante la administración de tamoxifeno. Utilizando este elegante modelo experimental, observaron que los animales deficientes del POMC eran hiperfágicos y obesos. Sin embargo, la ingesta de alimento y el peso corporal de estos animales se reduce, al mismo nivel que los animales control, si la producción de POMC neuronal se restablece en animales jóvenes. Por el contrario, los ratones retienen un marcado sobrepeso si la expresión de POMC se reactiva en animales adultos y obesos. Estos experimentos indican que la obesidad y las alteraciones metabólicas de estos animales puede ser completamente, o no, reversibles dependiendo de la premura con la que se re-establezca la producción de POMC hipotalámica. El descenso del peso corporal de los animales en los que la expresión de POMC ha sido reactivada depende del sobrepeso que han alcanzado los animales, y no de la edad a la que son sometidos al tratamiento, ya que los animales no desarrollan obesidad si son sometidos a restricción calórica antes de reactivar la expresión del gen de POMC. Este estudio probablemente tendrá un gran impacto en el área de estudio de los circuitos hipotalámicos que controlan al apetito no solo por sus aportes a la comprensión de la neurobiología de las neuronas POMC sino también porque destaca la importancia de dar un tratamiento temprano a los pacientes con obesidad.